Hace más de cuatro siglos, cuando Lima todavía era una ciudad joven y el Virreinato recién empezaba a organizarse, surgió una idea que cambiaría para siempre la educación en América, y era crear una universidad en el Perú. Todo comenzó en el convento del Cusco, donde Fray Tomás de San Martín propuso, en 1548, fundar un “Estudio General” en Lima para formar a religiosos y jóvenes interesados en continuar estudios superiores.

La propuesta, impulsada por los dominicos y apoyada por el cabildo limeño, llegó hasta España. Finalmente, el emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico y la reina Juana I de Castilla, conocida como “La Loca”, firmaron la Real Cédula que autorizaba la creación de la universidad en 1551. Así nació la Universidad de Lima, luego llamada Universidad Nacional Mayor de San Marcos y conocida hoy como la Decana de América.

Una universidad errante

En aquellos años la universidad no tenía un local propio. Las primeras clases se dictaban en distintos colegios y conventos de Lima, en medio del entusiasmo de muchos jóvenes que soñaban con acceder por primera vez a estudios universitarios sin salir del continente. El primer espacio importante de San Marcos fue el Convento de Santo Domingo. Allí, los dominicos enseñaban Teología y Artes, donde los alumnos estudiaban Filosofía, Lógica y Metafísica.

Las actividades oficiales comenzaron el 2 de enero de 1553 en la sala capitular del Convento del Rosario de los dominicos. Su segundo local estuvo en la Iglesia de San Marcelo, en un terreno de la Orden de los Agustinos. Allí elige a San Marcos como su patrón, de donde nace su nombre actual. Décadas más tarde, en 1576, se le destina el local de San Juan de la Penitencia, que hoy ocupa el Congreso de la República, donde permaneció casi tres siglos.

En 1867 se instaló en el Convictorio de San Carlos, hoy conocido como la Casona de San Marcos. Allí se vivía un ambiente lleno de actividad estudiantil, especialmente después de la expulsión de los jesuitas. Más adelante,  se trasladó a la actual Ciudad Universitaria, y hoy continúa expandiéndose por el país.

Una vida universitaria muy activa

La historia de San Marcos también está llena de episodios curiosos. A lo largo de los siglos ha tenido más de doscientos rectores, porque antiguamente sus periodos duraban apenas uno o dos años. El primero fue Fray Juan Bautista de la Roca. En el siglo XVIII, las elecciones de rector se parecían más a fiestas populares que a ceremonias académicas. La gente salía a las calles con música, propaganda y celebraciones para apoyar a sus candidatos favoritos.

Una de las elecciones más recordadas enfrentó a Baquijano y Carrillo, representante de las nuevas ideas de la Ilustración, con el doctor Villalta, defensor de las ideas conservadoras. Finalmente ganó Villalta, reflejando el pensamiento predominante de aquella época.

Otro momento importante ocurrió en 1917, cuando se fundó la Pontificia Universidad Católica del Perú. En sus primeros años, la PUCP todavía no podía otorgar títulos propios, así que sus estudiantes debían rendir exámenes en la Casona y apoyarse en San Marcos para entregar grados académicos.

En el siglo XIX, San Marcos tenía seis facultades: Teología, Letras, Derecho, Medicina, Ciencias Políticas y Administrativas y Ciencias, y en el siglo XX aparecieron nuevas especialidades, como Farmacia y Bioquímica, Odontología, Medicina Veterinaria, Química y Educación. La Facultad de Teología dejó de pertenecer a la universidad en 1935.

Hoy, además de la Ciudad Universitaria, la UNMSM cuenta con muchas más sedes: la Facultad de Medicina San Fernando, la Facultad de Medicina Veterinaria, la Escuela Profesional de Ingeniería Agroindustrial, el Centro Cultural de San Marcos, el Museo de Historia Nacional, el colegio Real de San Felipe y San Marcos, el Instituto Raúl Porras Barrenechea, la Fundación – Museo Temple Radicati, etc.

Además, durante la época colonial y republicana, la UNMSM acumuló extensos patrimonios rurales en la región debido a legados de la orden jesuita y donaciones de benefactores adinerados, como las haciendas de Cauday y Otuto, ubicadas en la provincia de Cajabamba (Cajamarca), terrenos perdidos durante la reforma agraria velasquista.

Sin embargo, hoy cuenta con propiedades en Arequipa, Cajamarca, Cusco, Huánuco, Junín, Loreto y Ucayali, que se pueden observar en el portal de la Unidad de Administración de Fincas de la UNMSM, que registra propiedades urbanas o heredadas en distintas regiones de Perú.

Además, ha iniciado un proceso de expansión descentralizada con nuevos locales y sedes en la zona norte y sur de Lima, como la Sede Chilca y la Sede Chancay, y planea expandir su presencia hacia Arequipa y Tacna.

Gracias a esa larga trayectoria, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos es considerada la única universidad de América que ha funcionado de manera continua desde su fundación. En sus aulas se formaron importantes figuras del arte, la ciencia y la política peruana, y todavía hoy miles de estudiantes siguen recorriendo sus pasillos, manteniendo viva una historia que comenzó hace 475 años.

Fernando Olivera Chaparro
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