La contaminación del aire en el Perú se ha convertido en un problema de salud pública cada vez más visible. El uso de vehículos antiguos, sobre todo en el transporte pesado como buses y camiones, sigue siendo uno de los factores que más contribuye a las emisiones. Esta situación se ha agravado en el último año, tal como lo evidencia el Reporte Mundial de Calidad del Aire 2025 de IQAir.
Según la Asociación Automotriz del Perú (AAP), los vehículos livianos superan en promedio los 14 años y los pesados los 16, mientras que muchos buses y camiones tienen más de 30 años en circulación. El impacto es mayor si se considera que, de acuerdo con la ATU, un vehículo con más de 20 años puede contaminar hasta 53 veces más que uno de cinco años.
¿Cómo vamos?
El Reporte Mundial de Calidad del Aire 2025 de IQAir muestra un deterioro reciente en el ambiente peruano, donde la concentración promedio anual de partículas finas PM2.5 pasó de 17.1 µg/m³ el 2024 a 19.1 µg/m³ el 2025. Este nivel está casi cuatro veces por encima del límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud, que es 5 µg/m³.
“La contaminación del aire no es un problema aislado ni coyuntural, sino una situación que afecta directamente la salud, la productividad y la calidad de vida de las personas”, afirma Jaime Graña, gerente general de la AAP.
Según el informe, Arequipa registra el mayor nivel de partículas PM2.5 del país, con 26.1 µg/m³. Lima alcanza los 18.5 µg/m³; Trujillo, los 10.6 µg/m³ y Cusco, los 10.2 µg/m³.
A nivel distrital, se observan concentraciones elevadas en Santa Anita (33 µg/m³), Pachacámac (31.8 µg/m³), Puente Piedra (28.9 µg/m³), Comas (28.7 µg/m³), San Juan de Lurigancho (27.1 µg/m³) y San Borja (26.5 µg/m³). En contraste, Puno es la zona que más se acerca al estándar internacional, con 5.3 µg/m³.

Otros factores
Aunque hoy el diésel, uno de los combustibles más utilizados en el transporte público, tenga menos azufre que antes, sigue siendo de los que emite más material particulado y óxidos de nitrógeno, sobre todo cuando se usa en vehículos antiguos, con mantenimiento deficiente, controles irregulares y en constante congestión.
La AAP advierte que el sistema de inspecciones técnicas vehiculares no ha cumplido plenamente su función. Frente a ello, plantea medidas urgentes como la renovación del parque automotor, la adopción del estándar Euro 6, el fortalecimiento de las revisiones técnicas y una reforma integral del transporte público.
“La contaminación del aire ya no puede verse únicamente como un problema de Lima. Los datos muestran que estamos ante un desafío de escala nacional, que requiere decisiones sostenidas y no medidas aisladas. Si queremos ciudades más saludables, necesitamos actuar sobre las fuentes de emisión, mejorar el transporte público y acelerar la renovación del parque automotor. Las causas están identificadas, pero aún no vemos una respuesta pública con la urgencia que el problema exige”, puntualiza el ejecutivo.
