Comenzará el 15 de julio. Esto implicará la recolección de inquietudes y comentarios de diversas entidades, la sociedad civil, federaciones y la academia.
Las propuestas legislativas y los estudios evaluados por el Minem señalan que un problema central radica en la obtención por parte del minero del contrato de explotación con el titular de la concesión. En respuesta, la normativa busca establecer mecanismos que faciliten una articulación adecuada entre ambos actores, protegiendo los derechos establecidos. El objetivo es desarrollar un marco legal efectivo que regule el sector y contribuya a finalizar los procesos de formalización minera.
En la actualidad, hay 2,067 mineros formalizados a nivel nacional y 23,268 registros vigentes en proceso de formalización. Arequipa encabeza la lista con 16,592 inscripciones en el REINFO, seguida por Puno, con 12,320, y Madre de Dios, con 9,158, informó ayer Mayra Figueroa, titular de la Dirección General de Formalización Minera del Minem.
No todo lo que brilla es oro
La formalización minera es un tema espinoso porque bordea la ilegalidad con facilidad. En febrero de este año, el diario El Comercio publicó un informe que revelaba cómo varios vehículos que transportaban oro de procedencia ilegal desde Pataz, en La Libertad, estaban vinculados a gerentes registrados en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), cuyos documentos de formalización terminaban siendo utilizados para facilitar operaciones ilícitas.
Pero este no es un caso aislado. Para el 2023, el volumen de exportación de oro ilegal en Perú se ha multiplicado por siete en comparación con el 2005, alcanzando las 77 toneladas al cierre del año pasado, con un valor de US$4,833 millones. Así lo reveló el economista Carlos Gallardo en el XV Encuentro Internacional de Minería realizado en mayo. Y se espera que esta tendencia continúe debido a los altos precios del metal.
En el evento también se reportó que en 2023 nuestro país fue el mayor exportador de oro ilegal en Sudamérica, con una participación del 45%, superando a Brasil, Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela. Hay mucho por hacer.
