La crisis del gas de Camisea evidenció la necesidad de ampliar las fuentes de generación eléctrica en el país. En ese contexto, cinco proyectos de parques eólicos concentrarán inversiones superiores a los 1,073 millones de dólares.
En el Perú se viene incrementando el uso de fuentes de energía renovables no convencionales. El Plan Estratégico Sectorial Multianual (PESEM) 2024-2030 del Sector Energía y Minas señala que la energía eólica, obtenida a partir del viento, se desarrolla principalmente en los departamentos de Piura, Cajamarca, La Libertad e Ica. Por otro lado, la energía solar tiene mayor presencia en Arequipa, Moquegua y Tacna, regiones que cuentan con altos niveles de radiación solar.
La importancia de desarrollar estas matrices de energía se ha incrementado luego del problema ocasionado por la rotura del ducto de gas natural de Camisea, ocurrida en marzo de 2026, que dejó al país enfrentando una grave crisis energética y evidenció la alta dependencia del Perú del gas natural para el abastecimiento de electricidad y combustible.
Sin embargo, esta situación no resultaba completamente sorpresiva. El informe citado, terminado el 2023, ya advertía que depender de un solo ducto de gas natural representaba un riesgo para la seguridad energética del país.
Avances y desafíos
Si bien el país cuenta con condiciones favorables para aprovechar la energía eólica y solar, aún enfrenta dificultades técnicas, especialmente en lo relacionado con el almacenamiento de la electricidad y su transporte hacia las zonas donde existe mayor demanda.
Sin embargo, su producción continúa creciendo y consolidándose dentro de la matriz energética del Perú. Durante febrero de 2026, las energías renovables no convencionales produjeron 208 GWh de energía eólica y 192 GWh de energía solar, según informó el Ministerio de Energía y Minas, lo que evidencia un avance progresivo en la diversificación de las fuentes de generación eléctrica del país, aunque la energía hidráulica y la térmica siguen liderando la producción nacional.

Es importante resaltar que en el Perú todavía hay zonas que no cuentan con acceso al servicio eléctrico. Es por ello que, en agosto del año pasado, el Minem informó la ejecución de proyectos de electrificación con una inversión global de S/ 1,465 millones, como parte de la estrategia nacional para cerrar brechas de acceso al servicio eléctrico y alcanzar una cobertura del 96% en zonas rurales altoandinas y amazónicas hacia el 2027.
Por ejemplo, se consideró que la ampliación de redes de distribución en las provincias de Cutervo y Jaén, en la región Cajamarca, haría posible que el suministro eléctrico llegue a 405 localidades, que albergan una población de más de 36 mil ciudadanos.
En ese contexto, las alternativas de energía solar y eólica resultan relevantes. Además, generan menos impacto ambiental en comparación con los combustibles tradicionales. A diferencia de los derivados del petróleo, su uso reduce significativamente la emisión de gases contaminantes que contribuyen al calentamiento global.
Con paso firme
Actualmente existen cinco proyectos de parques eólicos en Arequipa, Ica, Piura y Lambayeque, los cuales buscan fortalecer la generación de energía renovable y diversificar la matriz energética del país. En conjunto, estas iniciativas representan una capacidad instalada de 988,2 MW y una inversión superior a los 1,073.6 millones de dólares.

Entre los proyectos destacan el Parque Eólico Caravelí en Arequipa, actualmente en construcción y con una capacidad de 219,6 MW; el Parque Eólico Muyu, también en Arequipa, con 142,6 MW; y el Parque Eólico Guarango en Ica, que alcanzará los 330 MW. Asimismo, en Piura se impulsa el Parque Eólico Emma con 72 MW, mientras que en Lambayeque se proyecta la Central Eólica Mórrope con 224 MW.
Estas obras permitirán incrementar la producción de electricidad a partir de fuentes renovables, fortalecer la seguridad energética nacional y generar nuevas oportunidades económicas en las regiones donde se desarrollarán.
(Fotos: Minem)
