El proyecto, que busca alentar el desarrollo ético de la tecnología, deberá ser aprobado por el Congreso.
En diez capítulos ha sido estructurada esta propuesta legislativa que podría convertirse en ejemplo para otros países de la región.
El asunto en sí es muy puntual. Yesenia Olaya, ministra de Ciencias, Tecnología e Innovación, asegura que el proyecto de ley presentado “es el resultado de un pacto nacional por el conocimiento, donde el saber académico, la acción estatal y la voz ciudadana se reconocen como pilares de nuestra democracia científica.
Igualmente, subrayo que en un mundo en donde la inteligencia artificial se convierte en motor de poder económico, control social y competencia geopolítica, “el desarrollo tecnológico debe tener un centro: la dignidad humana”.
La propuesta contempla responsabilidades civiles y penales para quienes hagan mal uso de la tecnología. En tanto, en términos sociales busca adelantarse a los resultados de la automatización laboral.
Según Infobae, se plantea programas de formación y reentrenamiento que permitan a los trabajadores adaptarse a los cambios que introduce la IA en el ambiente laboral. Asimismo, promueve la apropiación social del conocimiento vía educación digital e iniciativas de inclusión tecnológica.
El mismo medio divulga que “a nivel institucional, se propone una gobernanza nacional de la IA, con órganos encargados de supervisar, evaluar riesgos y emitir directrices para el uso responsable de estas tecnologías. El proyecto incorpora referentes internacionales como la Ocde, la Unesco, la Unión Europea, Reino Unido y países como Brasil, Chile y Argentina, adaptados a la realidad colombiana”.
Cabe indicar que un reporte del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA), ubica a Colombia entre los países con mejores condiciones institucionales y normativas para el desarrollo de IA en la región, junto a Uruguay y Brasil.
