Pese a ello, la falta de infraestructura de carga obstaculiza la expansión de vehículos electrificados en América Latina. Hay una necesidad urgente de políticas públicas para impulsar su uso en la región.

La carencia de una infraestructura de carga adecuada se ha convertido en una de las barreras más prominentes para el avance de los vehículos electrificados en América Latina. Esto plantea un desafío significativo, ya que en el 2022 la región experimentó un crecimiento impresionante en la venta de vehículos electrificados, con un aumento de más del 21% con respecto al año anterior y un asombroso incremento del 1.500% en comparación con el 2018. 

Durante el VI Congreso Internacional de Ingeniería y Mecánica Automotriz organizado por la Asociación Automotriz del Perú (AAP) el 24 y 25 de agosto, Oliverio García, presidente de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible – Andemos de Colombia, enfatizó la necesidad urgente de que los gobiernos de América Latina aborden este desafío. Señaló que, tarde o temprano, estos gobiernos tendrán que impulsar el desarrollo de la electromovilidad y otras fuentes de energía menos contaminantes, en línea con los compromisos internacionales para combatir el cambio climático y lograr la descarbonización. Sin embargo, subrayó que estos esfuerzos deben ser a largo plazo y contar con el apoyo gubernamental.

Agregó que para fomentar aún más la electromovilidad en la región es fundamental que los gobiernos implementen políticas públicas que promuevan activamente los vehículos electrificados. Propuso que una forma efectiva de lograr esto sería otorgar incentivos fiscales a los usuarios que adquieran estos vehículos, ya que esto no solo estimularía su adopción, sino que también conduciría a la expansión de la infraestructura de carga a medida que aumenta la cantidad de vehículos en circulación.

A pesar del crecimiento impresionante en las ventas de vehículos electrificados en América Latina, García destacó que este progreso está ocurriendo a un ritmo más lento de lo necesario para abordar eficazmente los desafíos ambientales. Esta es una llamada de atención para la región y resalta la importancia de tomar medidas más decididas para impulsar la electromovilidad.

En un contexto más amplio, el presidente de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), Karsten Kunckel, señaló que a pesar de las crisis internas que ha enfrentado Perú y la inestabilidad política en la región, la industria automotriz sigue siendo un motor económico significativo. Contribuye con el 12% del PBI nacional y representa más del 15% de los ingresos tributarios, lo que subraya su importancia para el desarrollo sostenible en medio de desafíos políticos.

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