El consumo de carne de cerdo llegó a 11 kilos por persona al año, impulsado por una mayor producción, las campañas del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego y la creciente visibilidad de nuestro emblemático pan con chicharrón en las plataformas sociales.
El pan con chicharrón dio un salto inesperado en la vitrina gastronómica mundial el año pasado, cuando se impuso en el Mundial de los Desayunos, una competencia en redes organizada por el streamer Ibai Llanos. Con 12.8 millones de votos en un total que superó las 25 millones de participaciones, este reconocimiento tuvo un alcance masivo en las plataformas digitales.

El dato no dejaría de ser anecdótico si no coincidiera con una realidad más amplia, y es que el consumo de carne de cerdo muestra un crecimiento sostenido en el Perú. De acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, el 2025 su consumo per cápita alcanzó los 11 kilos anuales, triplicando el nivel de hace diez años.
Además, la cifra sigue aumentando alrededor de medio kilo por año.
En cifras
Actualmente, el Perú cuenta con 3’697,086 porcinos y genera cerca de 289 mil toneladas de carne. La producción se concentra en Lima (46.1%), La Libertad (11.2%) e Ica (8.4%). En cuanto a la crianza, el 58% es de traspatio, es decir, los cerdos se ubican en casas o pequeños espacios, muchas veces para consumo propio o venta local. El 4% es familiar, lo que implica unidades productivas de pequeña escala; y el 38% es de crianza intensiva, con granjas más grandes y tecnificadas, mejor alimentación, control sanitario y producción a mayor escala. Esta última genera el 75% de toda la producción.
Según la entidad, más allá del fenómeno viral, el crecimiento del consumo de esta carne se explica principalmente por cambios en la alimentación de las personas, una mayor producción y mejoras en la eficiencia del sector. Además, el sector ha sido impulsado por campañas como “Come cerdo, come sano” y celebraciones como el Día del Chicharrón, creado el 2011 y celebrado cada tercer sábado de junio, con el objetivo de promover el consumo y apoyar a más de 400 mil productores.

A esto se suman mejoras en normas ambientales y sanitarias, así como el trabajo del SENASA para erradicar la fiebre porcina clásica, logrando que 14 regiones estén libres de esta enfermedad. Esto también ha permitido abrir mercados internacionales, como Singapur, al que Perú ya exporta carne de cerdo y ave.
Aun así, el factor cultural no pasa desapercibido. ¿Puede un video viral reforzar el consumo de un producto tradicional? ¿Está el éxito del pan con chicharrón ayudando, aunque sea indirectamente, a este crecimiento? Si bien no hay una relación directa comprobada, la combinación entre promoción, identidad gastronómica y difusión global parece jugar un papel cada vez más importante en lo que los peruanos eligen poner en su mesa.
