Su uso es requisito obligatorio desde el 2010. Utiliza un chip, es muy difícil de falsificar y ayuda a combatir el robo de autos, así como a un tránsito más ordenado y seguro.

En diciembre del año pasado, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) publicó el Decreto Supremo N° 021-2024-MTC, que actualiza el Reglamento de Placa Única Nacional de Rodaje con el objetivo de mejorar la identificación y fiscalización vehicular, adaptándose a las tendencias de electromovilidad y promoviendo la sostenibilidad.

En esa misma línea, la Asociación Automotriz del Perú (AAP) viene difundiendo la importancia de la tercera placa, no solo como una obligación legal, sino también como una forma de luchar contra el robo de vehículos y la falsificación de placas.

Este sistema consiste en una calcomanía de alta seguridad que se coloca en el parabrisas, a la altura del espejo retrovisor. Funciona mediante un chip de Identificación por Radiofrecuencia (RFID), lo que permite identificar los vehículos a distancia sin necesidad de detenerlos.

Más de una década
Desde el 2010, todos los vehículos nuevos, los de transporte de carga o pasajeros y aquellos que han cambiado de dueño deben contar con una tercera placa. Este requisito fue establecido por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) con el objetivo de mejorar la seguridad vial y optimizar el control del tránsito. No cumplir con esta norma puede llevar a la retención del vehículo, una multa de 642 soles y la pérdida de 50 puntos en el récord del conductor.

A diferencia de las placas metálicas convencionales, la tercera placa es mucho más difícil de falsificar y su información se encuentra vinculada a una base de datos única y segura. Esto significa que, en caso de robo o intento de fraude, las autoridades pueden rastrear fácilmente el vehículo y verificar su autenticidad. Gracias a este sistema, el control en peajes, garitas de fiscalización y otros puntos estratégicos se ha vuelto más eficiente y rápido, reduciendo la congestión y mejorando la seguridad en las carreteras.

Más beneficios
Además de contribuir a la seguridad vial, la tercera placa es una pieza clave en la modernización del sistema de transporte del país. Su integración con tecnologías avanzadas, como los sistemas de ciudades inteligentes y las plataformas de lectura automática de matrículas, permite un mejor control del tráfico y una gestión más eficiente del transporte público y privado. También facilita la detección de infracciones y el cumplimiento de normas de tránsito sin necesidad de controles manuales constantes.

Según Alfredo De Las Casas, gerente de Proyectos de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), «el uso de la tercera placa ha permitido mejorar el control vehicular y ha contribuido a un tránsito más seguro y ordenado en el país. Con más de 3 millones de vehículos equipados con este sistema, estamos dando un paso importante hacia un transporte más moderno y eficiente».

Se espera que en los próximos años esta tecnología siga evolucionando y su implementación se extienda a más vehículos.

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